La cirugía de catarata en pacientes con antecedente de queratotomía radial (o radiada) (RK) representa un escenario quirúrgico complejo y de alto riesgo.
Se trata de pacientes que han sido sometidos a múltiples incisiones corneales con fines refractivos, lo que altera la biomecánica, la estabilidad y la precisión de las mediciones corneales.
Por ello, este tipo de cirugía idealmente debe ser realizada por un cirujano con experiencia en casos complejos.
Afortunadamente, en la gran mayoría de los casos sí es posible realizar cirugía de catarata.
Muchos pacientes presentan una córnea lo suficientemente estable y funcional para poder llevar a cabo el procedimiento con buenos resultados.
Sin embargo, siempre es indispensable una evaluación detallada previa.
Antes de plantear la cirugía, es fundamental descartar alteraciones corneales significativas como:
Ectasia corneal inducida
Cicatrices corneales relevantes
Opacidades que comprometan la visión
Rupturas espontáneas de incisiones previas
Hidrops corneal
En casos avanzados donde la córnea esté comprometida estructuralmente, puede ser necesario un abordaje combinado:
Trasplante de córnea
Cirugía de catarata
Implante de lente intraocular
Esto se conoce como un triple procedimiento.
La situación más favorable es:
Una queratotomía radial con pocas incisiones
Buena integridad estructural corneal
Transparencia corneal adecuada
Estabilidad refractiva razonable
Esto permite una cirugía más predecible y segura.
Uno de los principales retos es el acceso a la cámara anterior.
Idealmente, debe existir un espacio suficiente entre incisiones corneales para poder realizar una incisión quirúrgica segura.
Se considera deseable:
Un espacio mínimo de 2.2 a 2.4 mm entre incisiones
Si esto no es posible debido al número o disposición de incisiones:
Puede ser necesario realizar la cirugía por vía escleral en alguna de sus variantes
Durante la cirugía, si se accede por vía corneal:
Existe el riesgo de que alguna incisión previa se abra
Si esto ocurre:
Será necesario suturar la incisión
Esto puede tener implicaciones en:
El resultado refractivo final
La recuperación visual
El astigmatismo inducido
El cálculo de la lente intraocular en pacientes con RK es especialmente complejo.
Esto se debe a varios factores:
Las córneas post-RK suelen ser:
Muy planas
Irregulares
Difíciles de medir con precisión
Esto puede llevar a errores en el cálculo de la lente intraocular.
Un fenómeno característico en estos pacientes es la variación refractiva a lo largo del día.
Esto ocurre por:
Hidratación corneal
Deshidratación progresiva durante el día
Por ello, es importante:
Considerar la hora en que se realizan las mediciones
Idealmente estandarizar el momento del estudio
Estos pacientes tienen un riesgo aumentado de:
Error en el cálculo de lente intraocular
Resultados refractivos menos predecibles
Además, algunos pacientes fueron miopes previamente y pueden tener:
Longitud axial elevada
Estafilomas
Por lo que se deben utilizar:
Fórmulas modernas y de última generación
Estrategias específicas para ojos post-cirugía refractiva
No se debe escatimar en estudios preoperatorios.
Como mínimo se recomienda:
Topografía corneal
Microscopía endotelial
Biometría por interferometría
En muchos casos, repetir mediciones mejora la precisión.
La cirugía debe realizarse con extrema delicadeza.
Aspectos clave:
Minimizar manipulación corneal
Mantener estabilidad de la cámara anterior
Evitar estrés sobre incisiones previas
Elegir cuidadosamente el sitio de entrada
La visualización y el control intraoperatorio son fundamentales.
La recuperación suele ser más lenta que en una cirugía convencional.
Esto se debe a que:
La córnea puede hidratarse
Puede haber cambios en la curvatura corneal
La refracción puede fluctuar
El resultado refractivo inmediato puede no ser definitivo
La visión puede cambiar conforme la córnea se estabiliza
Expectativas Realistas
La visión fluctúa en las primeras semanas
El resultado no es perfecto inmediatamente
La estabilidad puede tardar más tiempo en alcanzarse.
Es recomendable no esperar a que la catarata sea demasiado avanzada o dura.
Aumentar la dificultad quirúrgica
Incrementar el riesgo de complicaciones
Prolongar el tiempo quirúrgico
En un ojo ya complejo, esto añade un factor adicional de riesgo.
En algunos casos puede ser preferible un lente monofocal para mayor predictibilidad
La planificación debe ser altamente individualizada
La comunicación con el paciente es clave para ajustar expectativas
Puede requerirse corrección óptica adicional postoperatoria